Desde su apertura, Son Perú se ha convertido en uno de esos lugares que no solo se visitan, sino que se recuerdan. Este restaurante de alta cocina peruana ha logrado conquistar a quienes buscan más que una comida: una experiencia. Con una propuesta inspirada en lo más auténtico de la cultura peruana y una estética moderna y elegante, invita a realizar un verdadero viaje sensorial a través de un menú exclusivo de siete tiempos.
Cada plato es presentado como una obra de arte: porciones justas, balanceadas, llenas de detalles visuales que hacen honor al cuidado con el que fue pensada cada preparación. A esto se suma un maridaje diseñado para resaltar los sabores y matices de cada ingrediente, y un equipo que transmite calidez y conocimiento, guiando al comensal durante toda la experiencia.
Un menú que se transforma cada mes



Aunque su propuesta es sofisticada, Son Perú mantiene un ambiente cercano y acogedor. Es el lugar perfecto para parejas, familias o grupos de amigos que buscan celebrar, descubrir o simplemente disfrutar de algo distinto. Y es que más allá de los sabores, aquí se celebra la tradición, la creatividad y la hospitalidad.
Este mes de agosto, tuvimos el privilegio de probar su menú de temporada, maridado con una cuidada selección de cócteles y vinos.
Así fue nuestro recorrido por los sabores de Perú:
- Primera entrada: cortes frescos de pescado macerados en leche de piure, con puré de camote y cebolla chalota. Una combinación delicada y equilibrada, con un toque marino muy sutil. Maridaje: El Infusionista, cóctel de gin, jerez, licor de flor de saúco, durazno, infusión de rooibos, bitter de naranja y zumo de limón. Refrescante, aromático y elegante.
- Segunda entrada: láminas de salmón sobre chimichurri cremoso, encurtido de rabanitos y nabo, con tierra de ceniza de cebolla. La mezcla de texturas sorprende, y la tierra aporta un toque ahumado perfecto.
- Tercera entrada: camarón, pulpo y ostión ahumados en salsa anticuchera y chimichurri, con papas y choclos dorados. Servido sobre piedras calientes, este plato es una explosión de sabor y técnica, y uno de nuestros favoritos de la noche. Maridado con espumante brut, que resalta la frescura del mar.
- Para limpiar el paladar: sorbete de limón, ligero y perfumado, perfecto para continuar.
- Primer fondo: menestrón peruano con filete de res, verduras, albahaca, parmesano y un toque de leche. Reconfortante y sabroso, ideal para los amantes de los caldos con personalidad. Acompañado de un pinot noir que acentúa la calidez del plato.
- Segundo fondo: risotto en salsa mignon con finos cortes de filete y topping de pesto. Cremoso, intenso y con un punto de cocción impecable. Un plato que demuestra técnica y equilibrio.
- Tercer fondo: anticucho de lengua marinado en salsa anticuchera, sobre puré de plátano agridulce. Una fusión atrevida, suave y sabrosa, con el toque dulce del plátano que sorprende gratamente.
- Postre: masa frita crocante rellena con chocolate blanco, acompañada de pistachos, merengue flambeado y un sorbete de frambuesas y limón. Dulce y crujiente a la vez, con una mezcla de temperaturas y texturas que lo convierten en un cierre perfecto. Maridaje: Amazonas, un cóctel exótico y vibrante con tónica infusionada con pitahaya y camu camu, almíbar de piña, zumo de limón y espuma de tomillo. Una joya visual y de sabor.
Donde cada detalle importa
La experiencia en Son Perú va mucho más allá del menú. El ambiente íntimo y bien diseñado —con un primer piso, un segundo nivel y una terraza amplia y ondera— crea el escenario ideal para relajarse y dejarse sorprender. El servicio es amable, atento y conocedor: se nota la pasión con la que cada miembro del equipo vive la experiencia junto al comensal.
Sin duda, Son Perú es un imperdible para quienes valoran la gastronomía como una forma de arte y de conexión cultural. Más que una cena, es una invitación a descubrir, disfrutar y reconectar con lo esencial.
Av. Salvador Izquierdo 1800, La Reina. Cuenta con estacionamiento.
