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Vendimia Sheraton Santiago 2026

Vendimia Sheraton Santiago 2026

El próximo sábado 25 de abril, los jardines del Sheraton Santiago serán el punto de encuentro para una experiencia que reúne lo mejor del vino chileno.La clásica Fiesta de la Vendimia vuelve con una propuesta pensada para la ciudad: acercar la experiencia del mundo vitivinícola a un formato más urbano, relajado y fácil de disfrutar.

El Parque Quixote será el lugar de reunión, un espacio al aire libre ideal para ir a relajarse, compartir y disfrutar sin apuro. Y para quienes quieran alargar el panorama, también existe la opción de quedarse en el hotel y convertirlo en un plan de fin de semana completo.

La idea es que los asistentes puedan recorrer distintos valles de Chile en un solo lugar. Viñas como Santa Rita, Casa Silva, Concha y Toro, Emiliana y Caballo Loco estarán presentes para mostrar la diversidad de sus orígenes y paisajes vitivinícolas, junto a los estilos que hacen de la industria chilena un orgullo internacional.

La gastronomía tendrá un papel protagónico con la “Sheraton Meat Experience”, liderada por el chef ejecutivo Gustavo Villoldo, quien desplegará cinco estaciones de fuego y brasas. A esto se suma un espacio en el Bohío, reforzando la conexión entre vino y cocina en cada detalle.

“El valor de esta vendimia está en acercar el mundo del vino a un formato más accesible y urbano, sin perder la conexión con su origen y diversidad territorial”, destaca Marcelo Pino desde la organización.

Se espera que lleguen cerca de 350 personas entre las 18:30 y las 23:00 horas. La música será ambientada por un DJ y también se realizarán concursos durante la jornada.

Los valores son:
Preventa: $59.900 (del 23 de marzo al 10 de abril)
Precio general: $69.900
Tarifa Diplomats: $55.900

Las reservas se pueden hacer vía WhatsApp al +56 9 8743 5677 o al correo panoramas@sheraton-scl.cl.

Cupos limitados

 

Cómo el Bienestar está redefiniendo la forma de hacer Turismo

Cómo el Bienestar está redefiniendo la forma de hacer Turismo

El turismo de bienestar, también conocido como wellness, está dejando de ser una tendencia emergente para transformarse en un cambio estructural en la industria de los viajes. A diferencia de las vacaciones tradicionales, donde el descanso suele ser un efecto secundario, este tipo de experiencias tiene una intención clara: recuperar el equilibrio físico, mental y emocional.

A nivel global, el crecimiento ha sido sostenido y el segmento ya representa el 17,9% del gasto turístico total, concentrando una proporción significativamente mayor en relación con su volumen de viajes, lo que evidencia un mayor gasto por pasajero.

Un viajero que busca resultados, no solo destinos

Desde la industria, el cambio más relevante está en el propósito del viaje. Hoy, el viajero wellness no solo busca conocer un lugar, sino lograr un resultado concreto: dormir mejor, reducir el estrés, desconectar, reconectar consigo mismo o mejorar hábitos de vida.

En esa lógica, y según datos de COCHA, ganan terreno itinerarios menos saturados, experiencias más personalizadas y propuestas que integran naturaleza, alimentación consciente, movimiento y descanso. El foco ya no está en “hacer más”, sino en “hacer mejor”.

“Hoy el viajero no compra solo un destino, compra un estado de bienestar. Eso cambia completamente la forma de planificar un viaje y también explica por qué este segmento planifica más y tiene un mayor nivel de gasto”, señala Daiana Mediña, Head de Branding & PR de COCHA.

De dormir mal en vacaciones a viajar para descansar

Una de las señales más claras de este cambio es el crecimiento del llamado sleep tourism, donde el descanso pasa a ser el eje de la experiencia. Hoteles y resorts están incorporando programas diseñados específicamente para mejorar la calidad del sueño, con iluminación circadiana, control de ruido, aromaterapia y rutinas personalizadas.

Este fenómeno se enmarca en una transformación más amplia, donde el bienestar se entiende de forma integral: cuerpo, mente, alimentación, entorno y tecnología trabajan en conjunto para mejorar la experiencia del viajero.

Hoteles que ya no venden habitaciones, sino bienestar

La industria hotelera ha evolucionado rápidamente hacia un modelo donde el wellness deja de ser un servicio complementario y pasa a estructurar toda la experiencia. Desde habitaciones con purificación de aire y agua hasta espacios diseñados para meditación, descanso profundo o movimiento consciente, el concepto de “habitación” se transforma en una plataforma de bienestar.

En esta línea, nuevos desarrollos están llevando el concepto aún más lejos. Propuestas como The House of AïA en México, representan una nueva generación de lujo wellness, combinando arquitectura consciente, diseño biofílico y conexión con la naturaleza, junto con prácticas como yoga, meditación, sound healing y alimentación consciente.

América Latina se posiciona con una ventaja competitiva natural

En paralelo, la región ha comenzado a ganar protagonismo. Más allá del Caribe, destinos como Costa Rica, Colombia y Uruguay están capitalizando su combinación de naturaleza, termas y experiencias regenerativas para posicionarse dentro del turismo de bienestar.

Incluso destinos menos tradicionales, como Paipa, Nuquí o la franja termal del litoral uruguayo, comienzan a captar interés por ofrecer propuestas más auténticas y profundamente conectadas con el entorno natural.

En esta misma línea, propuestas como Awasi Santa Catarina, en Brasil están redefiniendo el concepto de descanso en la región, con modelos boutique que integran alojamiento, gastronomía, excursiones privadas y experiencias de bienestar en formatos completamente personalizados.

Chile: un país naturalmente alineado con el wellness

En el caso local, Chile tiene condiciones particularmente favorables para el desarrollo de este tipo de turismo. La diversidad geográfica permite articular experiencias que combinan termas, montaña, viñedos, desierto y cielos limpios, en formatos que van desde escapadas cortas hasta viajes más largos.

Destinos como Pucón, Villarrica, el Valle del Elqui o zonas vitivinícolas como Colchagua han comenzado a consolidarse como polos de bienestar, integrando descanso, naturaleza y experiencias sensoriales en una misma propuesta.

A nivel más específico, algunas propuestas locales ya están llevando este concepto a experiencias más integrales. En Rapa Nui, Nayara Hangaroa conecta el bienestar con la cultura local a través de su spa Manavai y tratamientos basados en elementos naturales de la isla. En el sur, Puyuhuapi Lodge & Spa se posiciona como un referente en bienestar en naturaleza extrema, combinando aguas termales, entorno patagónico y una experiencia de desconexión profunda donde el silencio y el aislamiento son parte central.

Un turismo más transversal y personalizado

A diferencia de años anteriores, el turismo wellness ya no responde a un nicho específico. Hoy convoca a parejas, viajeros senior activos, mujeres viajeras, profesionales que buscan pausas más conscientes e incluso familias.

En todos los casos, hay un denominador común: la búsqueda de experiencias más personalizadas. El bienestar no es igual para todos, por lo que el diseño a medida, desde el destino hasta el ritmo del viaje, se vuelve cada vez más relevante.

“Lo que estamos viendo es que el bienestar deja de ser un atributo adicional y pasa a ser un criterio de decisión. Hoy los viajeros evalúan dónde dormirán mejor, qué tan desconectados estarán y qué tan alineada está la experiencia con lo que necesitan en ese momento”, agrega Daiana Mediña.

Las proyecciones apuntan a que el turismo de bienestar seguirá creciendo y evolucionando, no como una categoría aislada, sino como un componente transversal del viaje. En ese contexto, el turismo deja de ser solo una pausa en la rutina y pasa a convertirse en una herramienta concreta para mejorar la calidad de vida.

Para más información ingresa a www.cocha.com, solicita atención especializada en las tiendas COCHA a lo largo del país, o a través de la asistencia telefónica.